Los manantiales de agua poseen una filtración natural a través de los elementos del subsuelo. En los acuíferos, pozos y lagos subterráneos, donde se acumulan las aguas en reposo, la vida bacteriana es inevitable.
El agua trae vida, pero las bacterias que podemos encontrar en estos lugares, pueden ser peligrosas para el ser humano así como para el ganado.
La potabilización de estos tipos de aguas es indispensable para garantizar su salubridad.
Nuestros equipos de alto rendimiento subsanan el problema consiguiendo «bacteria cero».